Echeveria, Haworthia, Crassula, Sedum, Portulacaria, Aloe vera y Calancoe — mismas reglas básicas, diferencias que importan si tienes mascotas o poca luz.
| Echeveria | Haworthia | Crassula ovata | Sedum morganianum | Portulacaria afra | Aloe vera | Calancoe | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Luz | Muy alta | Media-baja | Alta | Alta | Alta | Alta | Alta |
| Riego | 10-14 días | 14-21 días | 14-18 días | 10-14 días | 10-14 días | 15 días | 10-12 días |
| Porte | Roseta compacta | Roseta baja | Arbustivo/árbol bonsái | Colgante | Arbustivo/árbol bonsái | Roseta erguida | Compacto, floral |
| Toxicidad mascotas | No tóxica | No tóxica | Tóxica (leve) | Baja toxicidad | No tóxica | Tóxica | Tóxica (la más seria de las 7) |
| Dificultad | Fácil | Muy fácil | Muy fácil | Fácil | Muy fácil | Fácil | Fácil |

La suculenta ornamental por excelencia: roseta perfecta en tonos que van del azul grisáceo al rosa intenso. Necesita sol directo varias horas al día para no perder su color y compacidad; con poca luz se «etioliza» (el tallo se estira y pierde forma). No tóxica para mascotas según la ASPCA.
La suculenta que mejor tolera vivir lejos de la ventana: le basta luz indirecta media. Sus hojas gruesas con rayas o motas la hacen fácil de reconocer. Es de las suculentas más seguras para hogares con mascotas curiosas.
Con tronco leñoso y hojas redondeadas y carnosas, es la suculenta que más se parece a un mini-árbol o bonsái con los años. Extremadamente tolerante al abandono, pero es tóxica de forma leve para perros y gatos (vómitos, descoordinación si se ingiere en cantidad).
Sus tallos colgantes cubiertos de hojas diminutas y carnosas la hacen perfecta para macetas altas o estanterías. Es frágil: las hojas se desprenden con facilidad al tocarla, así que colócala donde no roce con el paso.
Parecida a la Crassula pero de hoja más pequeña y tallos rojizos, es una de las pocas suculentas comunes no tóxicas para mascotas — e incluso comestible para humanos en pequeñas cantidades en su origen sudafricano. Muy resistente a la poda, ideal para dar forma de bonsái.
La suculenta medicinal por excelencia: su gel se usa tradicionalmente para quemaduras leves e hidratación de la piel. Necesita mucha luz y riego escaso. Es tóxica para perros y gatos por su contenido en saponinas, a pesar de su uso tópico en humanos.
La más floral de las 7: produce ramilletes de flores pequeñas en colores vivos que pueden durar semanas. Es también la que requiere más cuidado con mascotas — contiene glucósidos cardiotónicos y es de las suculentas de interior más tóxicas si se ingiere en cantidad, con riesgo de afectar al ritmo cardíaco.

El error número uno con cualquier suculenta es el mismo, cambie la especie que cambie: regar por calendario en vez de por sustrato. Todas comparten la misma comprobación: introduce el dedo 2–3 cm en la tierra; si notas humedad, espera unos días más. Riega siempre hasta que drene por el fondo y vacía el platillo — el agua estancada es la primera causa de muerte en las 7 especies de esta comparativa.
Si tienes gatos o perros que mordisquean plantas, las tres primeras (Haworthia, Echeveria, Portulacaria afra) son las opciones más tranquilas. Consulta también nuestra guía completa de plantas seguras para mascotas.
Crassula ovata y Portulacaria afra son las más tolerantes a olvidos de riego y cambios de luz. La Haworthia es la mejor si tu casa tiene poca luz natural.
Haworthia, Echeveria y Portulacaria afra están consideradas no tóxicas por la ASPCA. Evita Calancoe y Aloe vera si tu mascota mordisquea plantas.
Es etiolización por falta de luz: la planta se estira buscando más luminosidad. Ocurre sobre todo en Echeveria, Sedum y Crassula. Muévela a un sitio más luminoso; no recuperará la forma antigua, pero los brotes nuevos crecerán compactos.
Cada 2-3 años, o antes si ves raíces saliendo por el drenaje. Usa una maceta solo 2-3 cm más ancha que la anterior.